El acuerdo Mercosur-UE amplía el acceso y la competitividad de los vinos europeos en Sudamérica
Con la reducción de los aranceles, ProWine São Paulo está ganando protagonismo como centro de negocios del vino en las Américas, conectando a productores, ampliando mercados e incrementando la presencia de etiquetas europeas en Brasil y abriendo nuevas oportunidades comerciales entre ambos bloques.
El Acuerdo Mercosur-UE, en aplicación provisional desde el 1 de mayo de 2026, podría transformar el mercado del vino en Brasil y, en general, en Sudamérica.
La clave es la reducción gradual de aranceles a los vinos europeos, que actualmente pueden llegar al 27%, lo que permitiría a los productores europeos competir con precios más accesibles. Para ampliar el contexto institucional del acuerdo, pueden consultarse las páginas de referencia de la Comisión Europea y del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa de España.
El principal impacto previsto es una mayor presión competitiva sobre los vinos sudamericanos, especialmente en segmentos de entrada y de precio medio. Portugal podría ganar terreno frente a Chile en vinos de primer precio, mientras que Francia e Italia podrían reforzar su presencia en el segmento premium. Para los importadores y distribuidores, la bajada arancelaria también puede aliviar márgenes afectados por inflación y volatilidad cambiaria.
Brasil se consolida como un mercado estratégico para varios países europeos. Portugal ya cuenta con una cuota relevante, cercana al 16%, y ve margen de crecimiento por el bajo consumo per cápita de vino en Brasil. Alemania, que participará por primera vez con un grupo de productores en ProWine São Paulo 2026, identifica a Brasil como una oportunidad de diversificación, apoyándose en vinos blancos frescos, afrutados y de menor graduación alcohólica, adecuados al clima y a la gastronomía local.
Desde Argentina, la visión es más cautelosa. Wines of Argentina no percibe el acuerdo solo como una amenaza por la calidad europea, sino por la asimetría de costes, los impuestos internos y la logística. Sin embargo, también ve oportunidades: la reducción de barreras para importar barricas, corchos y tecnología podría mejorar la eficiencia y calidad de las bodegas argentinas.
También gana relevancia el caso de los vinos griegos y de pequeños productores europeos, que podrían beneficiarse de una mayor apertura del mercado brasileño, aunque seguirán enfrentando retos de volumen, logística, costes y comunicación de marca. En este contexto, los importadores especializados ganan importancia para educar al consumidor y construir valor alrededor del origen y la identidad del producto.
En este contexto, ProWine São Paulo 2026 se presenta como una plataforma clave para este nuevo escenario competitivo. La feria reunirá a más de 1.800 productores del 6 al 8 de octubre en Expo Center Norte, São Paulo, consolidándose como una de las grandes plataformas de negocio, conexión y posicionamiento internacional para el sector del vino y las bebidas espirituosas en las Américas.
Nota: Este texto es un resumen elaborado a partir de la información publicada por ProWine São Paulo en los siguientes enlaces:
Fuente Imagen: ProWine São Paulo
